miércoles, 22 de noviembre de 2006

Caperucita Roja | Cuenta Cuentos

 border=

...Una niñita que vivia con su madre cerca de un gran bosque. Al otro lado del bosque vivia su abuelita, que sabia hacer manualidades y un dia le habia realizado una preciosa caperucita roja a su nietita, y esta la usaba tan continuamente, que todos la conocian como Caperucita Roja.

Un dia la madre le dijo:

-Vamos a ver si eres capaz de ir solita a casa de tu abuelita. Llevale estos alimentos y este pote de mantequilla y pregantale como se encuentra, pero ten mucho cuidado durante el camino por el bosque y no te detengas a hablar con nadie.

Asi, Caperucita Roja, llevando su cestito, fue por el bosque a visitar a su abuelita. En el camino la observo el lobo feroz, desde detras de algunos arboles. Tuvo ganas de devorar a la niña, pero no se atrevio, pues escucho muy cerca a los leñadores trabajando en el bosque.

El lobo, con su voz mas amistosa, pregunto:

-¿Donde vas, querida Caperucita? ¿A quien llevas esa canata con alimentos?

-Voy a ver a mi abuelita, que vive en la casa blanca al otro extremo del bosque -respondio Caperucita Roja, sin hacer caso a lo que le habia recomendado su mama y sin saber que es muy peligroso que las niñas hablen con los lobos.

-Tus piernas son muy cortas y no pueden llevarte alli rapidamente; yo me adelantare y le dire a tu abuelita que la vas a visitar -dijo el lobo pensando comerse a las dos.

Caperucita Roja se entretuvo en el camino recogiendo flores silvestres. Mientras tanto el hambriento lobo feroz se dirigio con mucha rapidez a la casa donde vivia la abuelita. Estaba muy impaciente porque no habia comido en tres dias.

Sin embargo, la abuelita se habia ido muy temprano para el pueblo, y el lobo encontro la casa vacia.

Poniendose el gorro de dormir de la anciana, se metio en la cama y espero a Caperucita Roja. Cuando la niña entro en la casa, se asusto porque encontro a su abuelita en cama y le parecio muy extraña.

-Oh! Abuelita! -exclamo Caperucita Roja-, que orejas mas grandes que tienes!

-Son para escucharte mejor -dijo el lobo.

-Abuelita, que ojos mas grandes tienes!

-Son para verte mejor, querida nieta.

-Abuelita, que dientes mas grandes que tienes!

-Son para comerte mejor -grito el lobo saltando de la cama.

Un leñador que se encontraba cerca escucho a Caperucita Roja que pedia socorro por la ventana. Tomando su hacha corrio hacia la casa para salvarla.

Antes que el lobo pudiera hacer daño a Caperucita Roja, el leñador le dio muerte de un tremendo hachazo. Luego lo arrastro hasta el bosque Y en ese momento la abuelita regresaba a su hogar, lo que hizo tranquilizar a Caperucita y pasar un rato de alegria junto a ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario